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La Esencia Femenina

Doncellas, madres, hechiceras y sabias.

“Las mujeres somos como la Luna, cambiamos gradualmente de día en día. Nunca se ve todo el ciclo; sólo se puede ver una fase.”

Miranda Gray (Womb Blessing ®).

Cuando las mujeres nos reunimos en ronda, sin juzgarnos entre nosotras, pasan cosas maravillosas. 

Cada una lleva en sí misma el poder de crear, nutrir y transformar. Unidas en círculo, nuestra esencia femenina se potencia, se manifiesta, nos sana individualmente y  también nos prepara para mejorar el mundo. 

Uno de los pilares de Rawessences es promover el empoderamiento femenino. Inspirar a las mujeres a conectarse con su verdadera esencia y desde allí vivir en plenitud. En otras palabras, alentarlas a florecer.

Es por eso que soy parte de una organización llamada Minervas, Mujeres Cambiando/Amando el Mundo, liderada por Mariam Tamborenea e Isabel  Rimanoczy. Desde hace 10 años, Minervas genera y lleva a cabo círculos femeninos de diálogo. Una vez por mes, las minervas nos reunimos en ronda para compartir una actividad, escucharnos con amor y dialogar con respeto. 

El último encuentro de Minervas fue guiado por Barbara Jordan,  representante de Womb Blessing ® , un movimiento espiritual que promueve el despertar de la energía femenina. 

Con su mágica luz y sabias palabras, Barbie nos guió en una meditación transformadora y nos explicó de qué se trata este movimiento y su sistema. 

Hoy compartimos algunos de esos conceptos en este artículo y agregamos nuestro granito de arena, desde la perspectiva aromática. 

La Esencia Femenina y sus cuatro aspectos 

Aunque el mundo pretenda que seamos estables y lineales eso nunca va a suceder. Simplemente porque la estabilidad no es nuestra naturaleza. Como la luna, las mujeres somos cíclicas. 

A lo largo de un mes, vamos atravesando diferentes fases donde nuestra energía creativa va cambiando. La clave – según Miranda Gray, creadora de Womb Blessing ®  – es aprender a escuchar a nuestro cuerpo y conocer bien estas fases. Si logramos ajustarnos a ellas con armonía, tenemos la oportunidad de conquistar con éxito todas las áreas de nuestra vida.

Durante la etapa de la vida donde tenemos nuestro ciclo menstrual activo, las mujeres vamos experimentando diferentes tipos de energía creativa, intrínsecamente relacionadas al ciclo menstrual. Las fases preovulatoria, ovulación, premenstrual y menstruación tienen sus características propias. Nuestra energía es diferente en cada uno de estos momentos. Entenderlos, comprender la esencia femenina nos ayuda a aprovechar y desarrollar nuestro potencial. 

Conocer nuestra esencia nos ayuda a todas. No importa que la mujer esté en la etapa posmenopáusica, o que no haya podido tener hijos o que por alguna razón no tenga útero. Dice Miranda Gray que “las energías arquetípicas constituyen una parte intrínseca de su identidad y son la fuente de sus poderes ‘mágicos’ “. La ciclicidad de las mujeres prevalece simplemente porque está en nuestra naturaleza; viene de nuestra historia ancestral y está en nuestros genes. 

Las mismas fases que conforman la esencia femenina se ven representadas a lo largo de toda nuestra vida.  La analogia se traslada a cuando somos niñas o jóvenes doncellas; cuando nos convertimos en madres de hijos o proyectos; cuando alcanzamos la madurez y comenzamos a entender de una forma más profunda el mundo y cuando llega la vejez y nos convertimos en ancianas sabias. 

La doncella

En la fase preovulatoria prevalece nuestro aspecto mental. Esta es la etapa de la doncella, dónde estamos muy activas, predispuestas a organizar, concretar proyectos y somos capaces de manejar mucha y diferente información al mismo tiempo. Es una época ideal para entender cuestiones complicadas, estructurar ideas, aprender algo nuevo y planificar. 

Segun Miranda Gray, este no es el momento de buscar soluciones a relaciones sentimentales porque en esta etapa estamos muy mentales y despojadas del aspecto emocional.

La fase se compara con la primavera y con la luna creciente.

Desde el punto de vista de la aromaterapia, podrían resultar inspiradores para este momento los aceites esenciales energizantes como la menta, la  hierbabuena y el eucalipto. Y también los cítricos, que son muy edificantes, como el limón, la lima, la naranja y la bergamota.

La madre

Es el momento de la ovulación. Aquí nuestra energía cambia de foco y de ser seres mentales progresivamente pasamos a ser seres emocionales. Es la fase de los sentimientos. Estamos más empáticas, dispuestas a trabajar en equipo y colaborar con proyectos. Un tiempo ideal para buscar soluciones a los problemas que tienen que ver con las relaciones y fortalecer lazos con la pareja, la  familia y los amigos.

En la vida, es la etapa de la maternidad. Donde somos puro amor, abundancia y generosidad. Donde damos sin condiciones. 

Esta fase se compara con el verano y con la luna llena.

El aceite esencial que nos conecta con la madre es la lavanda, versátil y universal. También otras flores como la manzanilla, la rosa, el jazmín y el ylang ylang.

La hechicera

Luego de la ovulación entramos en la fase premenstrual. Para la mayoría de nosotras es una etapa difícil. Sin embargo, es un momento poderoso, creativo y de revelación, donde prevalece lo subconsciente. Es un tiempo ideal para escribir o hacer lluvia de ideas (brainstorming) ya que puede manifestarse información sorprendente.

La buena hechicera sabe establecer límites y darse permisos. Solo es cuestión de despertarla. 

Esta fase se compara con el otoño y con la luna menguante.

Desde mi perspectiva aromática, aquí me inspiran las raíces como el vetiver y el jengibre y los árboles fuertes como el cedro y el ciprés, que buscan y ahondan en lo profundo de la tierra para manifestarse plenamente.

La sabia

El final del ciclo es la menstruación. Nuestra creatividad cambia de una intensa inspiración y necesidad de expresarla a un estado de quieta reflexión. Es la fase de creatividad espiritual. Estamos más predispuestas a conectarnos con la fuente Divina, cualquiera sea nuestro credo o religión. Es un buen momento para meditar sobre cuestiones profundas y  sobre las personas y relaciones que nos rodean. Tiempo para establecer objetivos para luego planificarlos y concretarlos en la siguiente fase (preovulatoria).

También representa la etapa de la vejez. La anciana sabia se oculta, se resguarda, se retrae para conectarse con su espiritualidad y, eventualmente, comenzar un nuevo ciclo. 

Esta fase se compara con el invierno y con la luna nueva.

Desde la aromaterapia, aquí es interesante explorar resinas poderosas como el incienso y la mirra o maderas como el sándalo, que promueven nuestra consciencia espiritual. 

En conclusión…

Conocer la esencia femenina, tener en cuenta la información de estas fases, nos ayuda a conocernos en profundidad a nivel físico, emocional, mental y energético.  Nos provee de información de suma utilidad para organizar nuestros proyectos de vida y trabajo. Nos propone organizar el tiempo en base a nuestras diferentes energías creativas y sus fortalezas.

Si quieres aprender más sobre este maravilloso sistema, que incluye terapias y capacitaciones, contacta a Barbie Jordan al email barbarajordan997@hotmail.com o síguela en instagram @livingmoonmother. 

Ronda de Minervas, guiada por Barbara Jordan, representante de Womb Blessing ®
Foto: Mariam Tamborenea


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